Vigilancia del cáncer de pulmón después de tratamiento con intención curativa

La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) publicó en su Journal of Clinical Oncology las recomendaciones basadas en la evidencia para la vigilancia de pacientes con cáncer de pulmón estadíos I-III tratados con intención curativa (Schneider BJ). La evidencia se apoya en 14 publicaciones sobre el tema. Sin embargo, la mayoría de las recomendaciones pertenecen al tipo: consenso informal; calidad de la evidencia: baja a moderada; fuerza de la recomendación: baja a moderada.

Estas recomendaciones se aplican a pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) y cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC) en estadio I-III tratados de forma curativa sin sospecha clínica de enfermedad recurrente. Esto incluye pacientes tratados con cirugía, radioterapia estereotáctica corporal y quimiorradiación.

En resumen, se recomienda tomografía computarizada contrastada de tórax con extensión a las suprarrenales cada 6 meses por 2 años, seguida por estrategia de tamización usual anual con tomografía de tórax de baja dosis. De anotar, no se recomienda vigilancia con tomografía por emisión de positrones (PET), ni con biomarcadores sanguíneos. No se recomienda seguimiento rutinario con resonancia magnética nuclear de cerebro, en cáncer de pulmón de células no pequeñas, mas sí en el de células pequeñas que no reciben radiación craneal profiláctica.

Estas recomendaciones se refieren solo a las estrategias de vigilancia de rutina. Esta guía no aborda las imágenes para evaluar los síntomas y el seguimiento de hallazgos anteriores.

A continuación, se resumen las recomendaciones:

¿Cuál debería ser la frecuencia de las imágenes de vigilancia?

Los pacientes deben someterse a imágenes de vigilancia para la recurrencia cada 6 meses durante 2 años (tipo: consenso informal).

Los pacientes deben someterse a imágenes de vigilancia para detectar nuevos cánceres pulmonares primarios anualmente después de los primeros 2 años (tipo: basado en evidencia).

¿Cuál es la modalidad de imagen óptima?

Los médicos deben usar una tomografía computarizada (TC) de tórax de diagnóstico que incluya las glándulas suprarrenales, con contraste (preferido) o sin contraste al realizar la vigilancia de la recurrencia durante los primeros 2 años después del tratamiento (tipo: consenso informal).

No hay evidencia de un beneficio adicional para una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis sobre una tomografía computarizada del tórax que incluya las glándulas suprarrenales como una modalidad de imágenes de vigilancia para la recurrencia.

Los médicos deben usar una tomografía computarizada de tórax de baja dosis cuando realicen la vigilancia de nuevas primarias pulmonares después de los primeros 2 años después del tratamiento (tipo: basado en evidencia).

Los médicos no deben utilizar la tomografía por emisión de positrones con fluorodesoxiglucosa marcada con 18F (PET con 18F-FDG) como herramienta de vigilancia (tipo: consenso informal).

¿Existen factores del paciente, como el desempeño o los límites de edad, que impidan la vigilancia?

Se pueden omitir las imágenes de vigilancia en pacientes clínicamente inadecuados o que no desean aceptar un tratamiento adicional. La edad no debe impedir la vigilancia por imágenes. Se recomienda considerar el estado de salud general, las condiciones médicas crónicas y las preferencias de los pacientes (tipo: consenso informal).

¿Hay un papel para los biomarcadores circulantes en la vigilancia?

Los médicos no deben usar biomarcadores circulantes como estrategia de vigilancia para la detección de recurrencia en pacientes que han recibido un tratamiento curativo de NSCLC o SCLC en estadio I-III (tipo: consenso informal)

¿Cuál es el papel de la resonancia magnética cerebral (IRM) para la vigilancia en el NSCLC y SCLC tratados curativamente?

Para los pacientes con NSCLC en estadio I-III, los médicos no deben usar resonancia magnética cerebral para la vigilancia de rutina de la recurrencia en pacientes que se han sometido a un tratamiento curativo (tipo: consenso informal).

En los pacientes que se sometieron a un tratamiento curativo con intención de SCLC en estadio I-III y no recibieron irradiación craneal profiláctica (PCI), los médicos deben ofrecer resonancia magnética cerebral cada 3 meses durante el primer año y cada 6 meses durante el segundo año para la vigilancia. Se puede ofrecer el mismo programa para los pacientes que recibieron PCI (tipo: consenso informal).

La resonancia magnética cerebral no se debe ofrecer rutinariamente a pacientes asintomáticos después de 2 años de supervivencia libre de enfermedad.

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